Los fantasmas de cemento de Italia ‘90

En los últimos meses he ido varias veces al estadio Luigi Ferraris a ver al Genoa. Está en Marassi, encajado entre el cauce del Bisagno, una vía rápida, una cárcel y una villa protegida del siglo XIV, con cuatro torres de ladrillo rojo plantadas en las esquinas como torres de ajedrez. Esas torres no son un adorno. Se levantaron entre 1987 y 1989, cuando Vittorio Gregotti reconstruyó el campo para el Mundial, y son lo más honesto que tiene la ciudad sobre lo que fue de verdad aquel verano. Génova se quedó con un estadio que la gente todavía admira. El resto de Italia se quedó con otra cosa.
Read More